Hoguera

 

ANA ROMANO


Hoguera 

 

Soberbia deambula

Descree conversiones

Los temores alborozados

se enroscan en la omnipotencia

y engendran

 

Mientras la plegaria

pulsa las puertas del infierno

La abstinencia

atiza la hoguera.


En el hastío 

 

Calados los huesos por el hastío

sujetan ese cuerpo

que clama enmudecido

Creencias que se deslizan

aguijonean oscuridades

que se acomodan en los cajones

Los recuerdos descubren

a la mujer que flaquea.


Señales 

 

La jauría

ayuna en los portones

 

En la claraboya

la hojarasca se acordona

y hasta simula un cerrojo

 

El silencio es desangrado

por la animada versión de las ranas

 

Y levita esta poeta

en la pesadilla.


Las acacias 

 

Las acacias

intuyen lo acodado

del crepúsculo inminente

y una alcantarilla

recrea la hojarasca

 

 Joaquín borronea

                             mientras

el englobe del refugio.


Volatinero

 

Piratas

enturbian begonias

Trompetas lujuriosas

destronan zarzamoras

y las afiebradas palomas

merodean el plenilunio

El titiritero

hurguetea en el tinglado

mientras los ojos sepia

ojean la mandolina.


Engatusado día

 

Acallan

los cuerpos desiertos

La llovizna

quema las voces

El domingo

cosecha los caprichos

y en las paredes

languidecen las súplicas

 

Mientras los gusanos

cierran el ciclo

un piolín

anuda la caída.


De un circo

 

En los trapecios

la peregrinación de los ácaros

 

La pandereta

que amuralla secretos

retrocede frente al tamboril

 

Los equilibristas

guarecen sus cuerpos

 

Las garras

amedrentas la voracidad

del látigo

que abroquelándose

humilla al domador.


Tamborileo 

 

Investigada

por las secuelas

y así expuesta

dilata la resolución

 

Réplica de su espera

en sus horas cruciales

la semana es desmenuzada

por el tamborileo

que oculta la verdad.