A LA REVOLUCIÓN POSTERGADA

RUI GRÁCIO
A la revolución postergada


Participação no 3º Encontro Triplov na Quinta do Frade . Casa das Monjas Dominicanas do Lumiar, Lisboa, Julho de 2017


“Firme,
inexorablemente,
como un silogismo,
nos garantizaron un día:

‘Compañeros,
la Revolución vendrá,
la Revolución total,
la Revolución final,
la Gran Ruptura,
el cambio de estructuras’.

¡Pero la Revolución no vino!

Vendría,
nos prometieron,
con la clase obrera al frente,
campesinos y obreros hermanados,
bajo la “Internacional”,
la bandera roja
y la solidaridad de clase.

¡Pero la Revolución no se hizo global!

Hemos apostado nuestra vida,
hemos puesto los mártires,
la sangre,
el sudor
y las lágrimas,
los fusiles,
los claveles,
y los puños en alto,
cargados de poesía colectiva y esperanza solidaria.

¡Pero no acabamos de ganar!

Y vino un día la caída de un muro
-aunque muchos otros todavía no se han derribado-,
el fin de las utopías,
la verdad sangrante de una realidad opresiva,
el ansia de consumir,
de disfrutar,
de hablar,
de gritar,
y de amar sin cánones.

¡Y la Revolución se ha frustrado!”.

“Por eso os digo,
compañeros, compañeras”
-prosiguió el Profeta,
el Militante,
el Utópico,
el Revolucionario-:
“¡La Revolución ha llegado ya!”

Una masa de rostros sorprendidos,
de burlas,
de sonrisas amargas,
de escepticismo,
de abucheos,
le rodearon.

“Sí -continuó-
ella ha llegado ya”
Se quitó el sombrero y declaró:
“Pero no como la pensábais.
La Revolución ha llegado hace ya mucho tiempo.
Y ha crecido,
caminado,
metamorfoseado,
retrocedido,
muerto y resucitado,
una y mil veces.
Una y mil veces”,
repitió.

“Os habíais creído dueños,
señores,
amos absolutos
de la Revolución.
Pero la Revolución no tiene amo.

Habíais fijado sus contenidos,
definido sus objetivos,
estudiado sus alianzas de clase,
perfilado sus estrategias,
calculado sus tácticas,
dibujado, pesado y medido
cómo serían los días después de la Gran Revolución,
de la Gran Utopía.

Sobre todo habíais pormenorizado
el retrato del sujeto revolucionario,
de su misión histórica universal inevitable.

¡Pero ella se ha reído de vosotros,
porque nadie es propietario privado de la Revolución !

Ahora,
aquí y ahora,
nos queda el estar vigilantes,
la actitud lúcida,
el paso confiante,
la vida coherente,
la lucha común e infatigable,
la sonrisa combativa
de volver a empezar
una y mil veces,
de equivocarnos una y mil veces,
y saberlo reconocer,
y aprender de los errores
(¡ay,
cuánto cuesta aprender a aprender! ).

Aunque no sepamos donde vamos,
porque la noche es oscura,
la noche interior,
o la noche sin estrellas,
o la noche política,
y hay que saber esperar la mañana,
o el simple clarear de la aurora.

La Revolución ha empezado ya hace miles de años,
y muchos hombres y mujeres la han soñado
y luchado por ella.

¡Formamos parte de una corriente oceánica de miles de años!

Miles de crepúsculos y auroras han transcurrido.
Pero nada ni nadie destruyen la “Revolución Permanente”.
Si sois capaces de creer en ella,
ella sigue existiendo aquí y ahora,
en medio de vosotros,
en medio del tiempo y del espacio,
en medio de nuestra Historia “.

Después de esto,
bajó el Profeta,
el Militante,
el Utópico,
el Revolucionario,
de su estrado,
en medio de un profundo silencio meditativo
de quienes le escuchaban.

Y cuando puso la guitarra al hombro,
se ajustó la vieja mochila,
miró la luz del día
y comenzó a marcharse
hacia el “ningún lugar”,
se oyó una voz cualquiera,
(nadie sabe, todavía hoy,
quien la pronunció),
que dijo:

“¡La Revolución no es el final.
La Revolución es el camino.
Los caminos se recorren de día,
de tarde e incluso de noche.
Y cada uno de nosotros y nosotras
somos imprescindibles!”.

Nada más se oyó,
mientras desaparecía el Profeta por el camino,
con el polvo,
el sol ardiente,
y el paso del tiempo,
entre los que creen
que el Profeta nunca existió
y aquellos que proclaman con sus vidas
que ellos y ellas
son ya los profetas
de la Nueva Revolución”.

 

RUI MANUEL GRÁCIO DAS NEVES . MADRID . 7 DE NOVIEMBRE DE 1992

(DEL LIBRO: Utopía y Resistencia.
Hacia una teopoética de la liberación.
Editorial San Esteban, Salamanca 1994, pp. 22-26).


Rui Grácio (Portugal). Pertence à Ordem dos Dominicanos.  Poeta.

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