SONIA NADHEZDA TRUQUE
¿ ACASO EN COLOMBIA NO MATAN NIÑOS Y NIÑAS?

No es sólo que los niños y niñas colombianas estén involucrados de manera forzoza al conflicto cuando son reclutados y llevados a la guerra por paramilitares y guerrilleros. Es que además de ser obligados (as) a combatir son utilizados sexualmente por los mayores. Porque los grupos alzados en armas que reclutan menores de ambos sexos, los obliigan a participar, también, como informantes,o directamente en el combate, en actividades domésticas como atender el rancho (lavado de ropas, preparación de alimentos). Esto ha propiciado el desplazamiento de familias, pueblos enteros que son abandonados por la presión de los violentos que destruyen sus viviendas, matan a los señalados como auxiliadores de uno u otro bando, por lo que estas familias o personas terminan siendo posibles víctimas de otro tipo de trata de personas.

Es aterrador el avance del abuso sexual a menores que sólo en el 2005 se denunciaron 14.000 casos contra menores de 14 años, y si se tiene en cuenta que se dejaron de denunciar más o menos 400.000 casos y que ese mismo año se denunciaron 16.000 casos de maltrato físico (golpes, quemaduras, aislamiento, maltrato sicológico), y que en Medellín se atendieron 200 partos de menores de 12 años de los que se sabe los progenitores son sus padres biológicos o padrastros estamos ante una realidad dura y cruel de la que apenas incipientes medidas como endurecimiento de penas a adultos pedófilos y cárcel a madres golpeadoras preocupa a UNICEF que adelanta programas sobre población vulnerable,y ha llevado a sugerir al Fiscal General de la Nación que se le dé más herramientas jurídicas al ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)..

ESTO NO ES UN CUENTO DE HADAS

Los cuentos de hadas que hunden sus raíces en la cultura popular de los pueblos, son un buen purto de partida para el análisis sicológico de menores. La presencia soterrada, malvada, de la madrastra (casi no se sucedenpadrastros) pero que podemos extender a padrastros para nuestra realidad nacional en estos cuentos se presenta premonitoria y clamaramente hace de su presencia uno de los terrores de los infantes. Cómo es literatura, y la literatura es un pálido reflejo de la realidad, llas madrastras y padrastros colombianos se están ensañando hasta matarlos con los pequeños que les toca asumir. En los primeros días de este año fue noticia diaria un caso de muerte a golpes de menores de 4 añós. En Tame (Araúca) una indígena dio mató a golpes a su hija de 3 años, el cabildo decidió que la juzgara la justicia oridnaria y ya fue condenada con la pena máxima. En algunos casos no solamente fueron los golpes sino el acceso carnal violento. Y hubo un caso de un niño de 3 años que murió por los golpes de su madrastra, con aceptación de su padre, y al que un tío paterno lo tenía como cenicero, apagaba sus cigarrillos en su cuerpecito. Como vemos la psicopatología de los colombianos se refleja en el trato a los menores. Un país que no proteje su infancia es un país sin futuro. El futuro de los pueblos tiene que ver con el grado de autoestima de sus habitantes. La autoestima se refleja en la capacidad de producción y aprehensión- expansición del conocimiento.

EL LOBO FEROZ ESTÁ CERCA

Volviendo a mi leiv motiv, los cuentos de hadas como reveladores del estado sico-afectivo de los menores, el cuento de Caperucita Roja, es claramente anunciador de los riesgos que corren los menores cuando se dejan atraer de desconocidos (das) y que el abuso se puede dar de parte de parientes muy cercanos tíos, abuelos, primos, vecinos, amigos muy frecuentes en casa y, como ya ha sucedido y por lo cual ya fue condenada una maestra, en la escuela, las profesoras también pueden abusar de los menores. Claro que hay casos de los que lo único que podemos decir es que son aberrantes, como el caso del matrimonio que recientemente fue condenado a 20 años prisión cada uno, por violar sexualmente a su pequeña hija de 8 años. También en Enero se detuvo al joven de 16 años que venia abusando de su hermanastra de 5 años.

El lobo feroz está cerca,.ronda en todos los espacios de los menores; como si vivieran un película de terror pareciera no haber salida a este flagelo que habla de una moral muy baja, una carencia de educación en valores, de un país sumido en un conflicto interno que lo hace caldo de cultivo de deleznables situaciones.

Colombia se ha convertido en destino turistíco para pedófilos principalmente de italianos y españoles que tienen asotada Cartagena, donde nadie se atreve a denunciar lo que hacen los italianos por temor a represalias, y donde cuentan con el apoyo de agencias de viajes, taxistas y padres de familia que prestan a sus hijas y niños para que obtengan dinero de esta forma. En Cali y Medellín y Bogotá sucede lo mismo con el añadido de que son ciudades traquetizadas y la juventud se deja atraer por esos carros lujosos, fiestas y paseos que la convierten en CM (carne para mafiosos).

La violencia urbana también es causa del aumento de muertes de menores. En el fuego cruzado entre pandilleros el 12 de Enero 4 niños murieron en Cali por heridas de bala. En Medellín y Barranquilla también es notorio el caso, donde las mafias de tratantes están sacando menores para Venezuela, Brasil y Argentina donde son obligados a trabajar en burdeles.

Son muchas las formas de muerte: la física, la psicológica, la social y en Colombia están matando a sus niños y niñas. La otra forma de muerte de la que escribiré en otra oportunidad es la de los menores trabajadores: casi 2 millones de niños son explotados laboralmente en Colombia.

 

Febrero 7 de 2006